Nutella flotando en el espacio, un iPhone grabando y una crema viral: ¿casualidad o publicidad encubierta? La NASA responde… pero la duda queda.
Bote de Nutella flotando dentro de la nave Orion durante la misión Artemis II de la NASA, generando debate sobre posible publicidad en el espacio
¿Publicidad en el espacio? Nutella, iPhone y la polémica en Artemis II | Los Bonobos

¿PUBLICIDAD EN LA LUNA? LA ESCENA DE NUTELLA QUE DESATÓ UNA POLÉMICA EN PLENA MISIÓN LUNAR

Un bote flotando, un iPhone capturando el momento y una crema mencionada en vivo bastaron para que internet sospechara: ¿la Luna también es terreno publicitario?

Un instante mínimo que se volvió gigante

En el silencio casi absoluto del espacio, donde cada movimiento está calculado al milímetro, un objeto cotidiano logró robarse el protagonismo de toda una misión histórica.

Durante una transmisión oficial de la NASA en el marco de Artemis II, la misión que busca llevar nuevamente humanos a la órbita lunar después de más de 50 años, ocurrió algo inesperado: un bote de Nutella apareció flotando dentro de la cápsula Orion, girando lentamente, con su logotipo perfectamente visible.

No era cualquier momento. La escena ocurrió justo antes de que la tripulación intentara superar el récord de distancia alcanzado por seres humanos respecto a la Tierra, establecido en 1970 durante la misión Apolo 13 con 400.171 kilómetros.

Lo que debía ser un hito científico se convirtió, al menos por unos segundos, en una escena viral. Y como suele ocurrir en la era digital, la pregunta no tardó en llegar:

¿Estamos viendo publicidad en el espacio?

Bote de Nutella flotando dentro de la nave Orion durante la misión Artemis II de la NASA
Un bote de Nutella flotando en la misión Artemis II desata debate sobre publicidad en el espacio. Imagen: NASA.

De la curiosidad al sospechoso marketing

El bote de Nutella no fue un caso aislado. Pocos minutos después, otra escena alimentó aún más las teorías.

La astronauta Christina Koch, en medio de la transmisión, comentó:

“Esto puede requerir algo de investigación. Estoy buscando un artículo de higiene específico: la crema Honest”.

La referencia no pasó desapercibida. Honest es la marca fundada por la actriz Jessica Alba, quien reaccionó públicamente al comentario, amplificando aún más el momento en redes sociales.

A esto se sumó otro elemento: los astronautas estaban utilizando un iPhone 17 para tomar fotografías dentro de la nave, además de cámaras profesionales Nikon.

  • Una marca icónica flotando en cámara
  • Un producto de celebridad mencionado en vivo
  • Un dispositivo tecnológico reconocible documentando todo

Para muchos, la conclusión fue inmediata: esto parecía más una campaña de marketing que una misión científica.

La respuesta oficial: “No es publicidad”

Ante la viralización del contenido y la ola de especulaciones, la NASA reaccionó rápidamente.

La secretaria de prensa, Bethany Stevens, fue categórica:

“El menú de la tripulación no responde a ningún tipo de acuerdo publicitario con marcas.”

Y reforzó el mensaje con una frase aún más directa:

“Esto no fue publicidad encubierta.”

Según la agencia, todos los productos a bordo fueron seleccionados exclusivamente por criterios técnicos y de seguridad, no comerciales.

¿Por qué había Nutella en el espacio?

Aunque suene extraño, la presencia de Nutella tiene más lógica científica que publicitaria.

La NASA explicó que los alimentos en misiones espaciales deben cumplir requisitos muy específicos:

  • Ser no perecederos (sin necesidad de refrigeración)
  • Fáciles de almacenar en espacios reducidos
  • Seguros en microgravedad (sin generar residuos peligrosos)

En ese contexto, la Nutella encaja perfectamente:

  • Su textura evita que se generen migas
  • Es fácil de consumir
  • No representa riesgo para los equipos

Además, la dieta de los astronautas incluye elementos bastante más “terrenales” de lo que muchos imaginan: tortillas, huevos revueltos, carne, macarrones con queso, café y hasta salsas picantes.

Sí, incluso en el espacio, la humanidad sigue necesitando algo de sabor.

El caso del iPhone: tecnología útil o publicidad perfecta

Otro punto que generó debate fue la presencia del iPhone 17, utilizado por la tripulación para capturar imágenes del viaje.

Este cambio responde a una actualización en la política de la NASA, que ahora permite el uso de ciertos dispositivos electrónicos personales.

El objetivo, según el jefe de la agencia, Jared Isaacman, es claro:

“Estamos dotando a nuestras tripulaciones de las herramientas para capturar momentos especiales y compartir imágenes inspiradoras con el mundo.”

Sin embargo, desde el punto de vista mediático, el resultado es inevitable: una visibilidad global para marcas tecnológicas sin invertir un solo dólar en publicidad tradicional.

El propio astronauta Reid Wiseman explicó la dificultad de tomar fotos en esas condiciones:

“Es como salir al patio trasero de tu casa e intentar fotografiar la Luna. Así se siente intentar fotografiar la Tierra.”

Una frase que, sin quererlo, también resume la paradoja del momento: cuanto más lejos estamos, más necesitamos capturar lo que dejamos atrás.

Cuando el marketing no se planifica… pero ocurre igual

Aunque la NASA niega cualquier tipo de acuerdo comercial, hay un actor que sí supo capitalizar el momento: la propia marca Nutella.

Tras la viralización del video, la empresa reaccionó rápidamente en redes sociales, aprovechando la visibilidad global.

No fue publicidad planificada, pero sí un ejemplo perfecto de lo que en marketing se conoce como “oportunidad espontánea”: cuando la realidad supera cualquier estrategia.

Hoy, cualquier exposición pública —intencional o no— puede convertirse en publicidad.

El verdadero debate: ¿puede el espacio escapar del mercado?

Más allá de la anécdota, la polémica revela algo más profundo.

La exploración espacial ya no está completamente aislada de la lógica del mercado.

  • Las marcas buscan visibilidad en cualquier espacio
  • Las audiencias cuestionan constantemente la autenticidad
  • Las instituciones públicas deben justificar cada decisión

La sospecha no surge solo por un bote flotando. Surge porque, en 2026, nos cuesta creer que algo pueda existir sin interés comercial detrás.

Artemis II sigue su curso (lejos del ruido terrestre)

Mientras en la Tierra debatimos si un tarro de crema es publicidad, la misión Artemis II continúa su camino.

La nave Orion ya ha superado hitos clave, ha salido de la esfera de influencia lunar y se prepara para regresar a la Tierra, con amerizaje previsto para el 10 de abril.

Para los astronautas —Reid Wiseman, Christina Koch, Victor Glover y Jeremy Hansen—, la experiencia va mucho más allá de cualquier polémica.

Han visto la Tierra como un punto azul suspendido en la oscuridad.
Han vivido lo que pocos humanos han experimentado.
Y, sí, también han comido Nutella.

Cierre: lo que realmente llevamos al espacio

La escena del bote flotando puede parecer trivial, incluso absurda en comparación con la magnitud de una misión lunar.

Pero también es profundamente humana.

Porque incluso cuando nos alejamos cientos de miles de kilómetros del planeta, seguimos llevando con nosotros:

  • Nuestros hábitos
  • Nuestros objetos cotidianos
  • Y nuestras obsesiones

La pregunta no es si hay publicidad en el espacio.

La pregunta es otra, más incómoda:

¿Somos capaces de imaginar un lugar —aunque sea el universo— que no termine convirtiéndose en vitrina?

Y quizás la respuesta, como ese bote girando en gravedad cero, siga flotando… sin que terminemos de atraparla.

Ver Episodio sobre la Luna con Los Bonobos aquí 👇

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