Alaska: de “la locura de Seward” al negocio del siglo
Hay negocios que parecen absurdos… hasta que el tiempo demuestra que eran auténticas joyas. Uno de esos casos es la compra de Alaska, un territorio que Rusia vendió en 1867 por 7,2 millones de dólares y que hoy mueve un PIB de 70.000 millones al año. Sí, leíste bien: Estados Unidos se llevó un estado gigante, con oro, petróleo y valor estratégico incalculable… ¡por el precio de dos cafés por hectárea!
Y lo más curioso es que, mientras Trump y Putin se sientan a conversar sobre el fin de la guerra en Ucrania en Anchorage, el epicentro de Alaska, la historia nos devuelve un eco irónico: hace 150 años, esa misma tierra todavía era rusa.
El origen de “la América rusa”
Todo comenzó en el siglo XVIII, cuando el zar Pedro el Grande envió a exploradores en busca de nuevos territorios. El danés Vitus Bering llegó en 1741 a lo que hoy conocemos como Alaska. El hallazgo no fue oro ni diamantes, sino algo peludo y adorable: nutrias marinas. Sus pieles generaron una fiebre comercial en Europa y China, dando origen a la “América rusa”.
Rusia en problemas
A mediados del siglo XIX, Rusia estaba debilitada tras perder la Guerra de Crimea. Mantener Alaska era costoso e indefendible ante los británicos en Canadá. La decisión fue pragmática: vender antes de perder.
La jugada de Estados Unidos
El secretario de Estado William H. Seward aprovechó la oportunidad y, en 1867, cerró el trato: 7,2 millones de dólares en oro. El 18 de octubre de ese año, Alaska pasó oficialmente a manos de EE.UU.
“La locura de Seward”
En su momento, la prensa ridiculizó la compra. Lo llamaron “la locura de Seward” y “la nevera de Seward”. Pero solo 20 años después, la fiebre del oro cambió la historia.
Oro, petróleo y geopolítica
Con el tiempo llegaron los yacimientos petroleros y la fiebre del oro. Hoy, Alaska es clave en la defensa militar de EE.UU., con bases estratégicas frente a Rusia. El territorio pasó de ser un “pedazo de hielo inútil” a un tesoro económico y geopolítico.
“Alaska produce cada año 400 veces lo que Rusia obtuvo en total por venderla.”
Alaska hoy
Alaska alberga 750.000 habitantes, miles de ríos, lagos y reservas naturales. Desde 1959 es el 49º estado de EE.UU. y sigue siendo un puente entre dos mundos: Asia y América, pasado y presente.
La ironía: Rusia vendió un territorio incómodo y Estados Unidos hizo uno de los negocios más brillantes de la historia moderna.



