Figura 03 el Robot para la casa ¿la era de la dominación robótica o solo del lavado de platos?
La ciencia ficción de los 2000 nos advertía sobre un futuro dominado por robots, y ahora esa realidad tecnológica parece más cerca que nunca. Figure AI acaba de presentar su robot humanoide Figure 03, un gigante de 1.68 metros que promete hacer las tareas del hogar menos insoportables: cargar lavavajillas, limpiar mesas y hasta ayudar con la ropa. Pero antes de sacar las maletas, calma: el robot aún no sabe doblar una camiseta sin ayuda ni recoger cosas que se le caen del suelo.
¿El fin de las empleadas domésticas? Todavía no
¿Es esta la señal del fin para las empleadas domésticas? No tan rápido. El Figure 03, diseñado con sensores táctiles en sus dedos y cámaras en las palmas para una mejor visión y manipulación, es una maravilla tecnológica, pero con limitaciones claras en tareas complejas y la interacción sutil que solo un humano puede dar.
Tecnología punta para la vida diaria
El robot integra la inteligencia artificial llamada Helix, que le permite aprender comportamientos sin programación específica. Su nueva visión tiene un campo visual 60% mayor, con menor latencia y mejor detección de objetos, lo que ayuda en ambientes domésticos y abarrotados. Además, incorpora carga inalámbrica inductiva para funcionar hasta 5 horas seguidas sin interrupciones.
Multimillonaria apuesta para una producción en masa
Con una valoración de 39 mil millones de dólares y una inversión de más de 1.000 millones, Figure AI apuesta fuerte. El robot no es solo un prototipo; está pensado para una producción masiva en su fábrica BotQ en San José, capaz de fabricar hasta 12.000 unidades al año y con planes de llegar a 100.000 en cuatro años. Los robots incluso ayudarán a fabricar a otros robots, una especie de “círculo virtuoso” para abaratar costos y mejorar la tecnología.
El futuro humano: creativos, supervisores y socios de los robots
El Figure 03 puede empezar a hacer las tareas que nadie quiere, pero el futuro de los humanos estará en la creatividad, el pensamiento estratégico, la empatía y las decisiones complejas que ninguna máquina puede replicar. Así que, aunque los robots estén llegando, de momento seguimos siendo insustituibles… por ahora.



